Incendio de los tanques de Puente Aranda, ocurrido el 13 de diciembre de 1982. Foto archivo particular para ASOBEL. Eran las 10:30 de la noche del 13 de diciembre de 1982. De repente, Puente Aranda se convirtió en un verdadero infierno: el tanque de gasolina número 17, de cien mil barriles de capacidad, estaba en llamas y el fuego amenazaba con extenderse a toda la terminal de almacenamiento de combustibles de la Carrera 50 con Calle 18. Una hora más tarde, el incendio se propagó al tanque 15 y tocaba ya los costados del tanque 16, recién abastecido con kerosene. Después de la media noche, las llamas alcanzaron más de 100 metros de altitud. Durante cuatro días, más de 150 bomberos, decenas de ingenieros de seguridad, 200 hombres de la defensa civil y 200 carro tanques; aislaron la conflagración del resto del complejo. La acción heroica evitó una tragedia, pues de haber estallado los depósitos de gas cercanos al núcleo del incendio, muy poco habría ...
Aunque ya habían culminado los trabajos de mantenimiento vial en la Calle 22 B con Carrera 59, frente al conjunto Karanday, quedaron algunos pendientes para el remate integral de la obra. La situación, comunicada al contratista por parte de ASOBEL –como representante del conjunto asociado- finalmente fue resuelta desde el pasado 8 de febrero. Ese día, el contratista Ingedeur inició la recolección de escombros y la adecuación de la rampa de acceso al parqueadero de Karanday, finiquitando de esta manera los detalles pendientes de la obra adelantada a finales de 2015. Es importante señalar que una vez ASOBEL hace los requerimientos, cuando los resultados dependen de un tercero, es necesario esperar a que este los ejecute. Si bien es cierto que las gestiones que adelanta ASOBEL, facilitan la inversión en obras que benefician al sector, esto no significa que la Asociación acepte que los trabajos sean entregados con ob...
Bedelyn era una niña guatemalteca que estaba a punto de cumplir 15 años. De repente, mientras hacía las compras navideñas, asesinaron a un mototaxista y en la muchedumbre se extendió como pólvora un señalamiento: Bedelyn había sido quien disparó. La indignación y el rumor hicieron de las suyas. Bedelyn Esther Orozco Gómez, de 14 años, fue capturada por la turbamulta, arrastrada del pelo, abofeteada y pateada. Luego, no contentos con la sangre y el dolor, fue rociada con gasolina. Pasaron unos segundos y alguien arrojó un fósforo, convirtiendo a la niña en una tea humana. Pero Bedelyn seguía moviéndose y gritando, situación que no satisfizo la sed de “justicia” de la turba, por lo cual, un mototaxista decidió ir por un bidón de gasolina y vaciarlo completo sobre la humanidad de la niña. Cinco días después, mientras ella luchaba por su vida, el Ministerio Público guatemalteco continuó con las investigaciones y determinó dos cosas importantes: la primera,...
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