martes, 23 de enero de 2018

Balance 2017 y proyecciones para 2018

Un tema que sin duda ha ocupado las agendas de Presidentes de Consejos y Administradores ha sido el de la certificación de los ascensores, que según el  Acuerdo 470 del 2011, obliga la revisión general anual de los sistemas de transporte vertical en edificaciones y puertas eléctricas para certificar su funcionamiento seguro dentro de los estándares de la Norma Técnica Colombiana y de esta manera prevenir accidentes en la copropiedad o tener que pagar sanciones económicas.

Para el Conjunto Residencial Scala 25, otros de los retos superados en 2017 fueron la aplicación del sistema NIIF (Normas Internacionales de Información Financiera) en la presentación de sus estados financieros y la elaboración del Manual del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo, que documenta el plan de evacuación y emergencia, la seguridad de los empleados y el manejo del comité de convivencia. 
Dentro de los retos para 2018 se encuentra la implementación de dicho Manual y lograr la certificación de los ascensores. Hay otros de rutina, como el mantenimiento de las fachadas y la evacuación del CO2 de los parqueaderos para contribuir al mejoramiento de calidad de aire en este lugar. 
Ad portas de la realización de las Asambleas, en cada copropiedad existe alto nivel de expectativas por el plan de trabajo que se apruebe para ejecutar durante la vigencia del 2018. Obviamente, se espera que todas las acciones estén encaminadas a brindar calidad de vida a los residentes asociados a ASOBEL y en general a toda la ciudad.

Wilmar Ernesto González, Administrador Conjunto Residencial Scala 25
Pasadas las fiestas de fin de año se hace un balance del trabajo realizado durante el 2017, para revisar en detalle los logros y los pendientes para el 2018. La certificación de ascensores, impermeabilización de estructuras, arreglo de fachadas y cumplimiento de normas técnicas, se encuentran entre las prioridades de las agendas de Presidentes y Administradores.

Diversos problemas y una sola solución: más presencia Estatal

Consejo Direcivo del Parque Residencial Almenares
Dentro de los sinsabores que dejó el año viejo, está el abandono del sector por parte de las entidades estatales, tanto nacionales como distritales y locales. Para Laureano Gómez, Presidente del Consejo de Administración del Parque Residencial Almenares, es injusto que con la alta carga impositiva que se tiene en el sector, las vías se encuentren deterioradas; el medio ambiente descuidado con árboles caídos y otros destruyendo el espacio público; la inseguridad ronde diariamente a los residentes y la zona se haya convertido en refugio de taxistas y asentamiento de vendedores ambulantes. “Como ciudadanos de bien, contribuimos con una carga exorbitante de impuestos, pero vemos que el Estado no tiene el más mínimo afán de retribuirnos ese aporte. Necesitamos urgente hacer jornadas de plantación y cambio de árboles con el Jardín Botánico, donde se implanten especies nativas que no dañen las vías y armonicen este hermoso sector de la ciudad. También urge el arreglo de calles con la Alcaldía Local, pues el hundimiento que presentan nos afecta la accesibilidad e inunda los garajes del conjunto cada vez que llueve y el mejoramiento del alumbrado público, para reducir la inseguridad”, enfatizó el directivo.

Rosalba Peralta recuerda que hace 17 años cuando llegó al conjunto el sector era muy tranquilo y bonito. Ahora ve con desconcierto el abandono estatal en el que se encuentra. “El espacio público está invadido por vendedores ambulantes quienes estacionan carros en la vía para ofrecer todo tipo de alimentos sin ninguna condición de higiene y exponiendo a los peatones a un accidente por la falta de visibilidad. Alrededor de la Clínica Colombia es imposible caminar por el andén y no se ve la intervención de ninguna autoridad”. De igual manera solicita con urgencia acciones para controlar la incursión de palomas que en algunos lugares las alimentan sin saber que  “se están entrando por las chimeneas, hacen nidos y hasta tienen sus crías”, ocasionando incomodidades y riesgos de infecciones.

Entre tanto, la joven Laura González, reclama el fortalecimiento de la seguridad en el sector. “Fui víctima de robo con mano armada cerca al Centro Comercial Gran Estación y en el momento de los hechos llamé a la seguridad de los conjuntos cercanos y pese a que estaba sangrando nadie me ayudó. Los motorizados no llegaron y antes me tocó a mí perseguir al ladrón”. Además denunció la falta de cultura de los trabajadores, de la obra que se está construyendo en Gran Estación, quienes irrespetan a las niñas y mujeres del sector.
En el mismo sentido se pronunció la señora María Pedraza al advertir que cuando ocurren robos los motorizados llegan después de 10 minutos cuando todo ha pasado. Y reveló que “En los puentes se ven personas fumando marihuana, la vía del ferrocarril es un botadero de basuras y el paseo que nos lleva al centro comercial Salitre Plaza es una pena, se encuentra sucio y abandonado, no hay nadie que haga mantenimiento y cuando podan las plantas dejan los desechos  tirados”.
Por lo anterior, la comunidad espera que en este nuevo año haya una conexión más estrecha con los directivos de ASOBEL para enterarse de las gestiones que desde allí se realizan ante los órganos competentes y desde sus administraciones, reforzar esa labor.
Frente a las expectativas que se tienen para el año que inicia, los asociados manifiestan estrechar los lazos de trabajo con ASOBEL, para fortalecer la gestión con las entidades y lograr mejorar la calidad de vida de las personas que residen en la zona.
 

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