viernes, 23 de febrero de 2018

Asobel atiende el llamado de la comunidad

Por: Redacción ASOBEL

El peso y tamaño de los árboles plantados en espacio público contribuyen al deterioro de edificaciones y calles del sector. Así lo aseguraron los residentes del Parque Residencial Almenares, quienes relacionan el hundimiento de la calle 22B, frente a su conjunto residencial, con este problema.
“Tenemos las dos vías de acceso hundidas y al paso que vamos, dentro de poco no vamos a tener cómo salir y entrar al conjunto”, advirtió Laureano Gómez, Presidente del Consejo de Administración del Parque Residencial Almenares.
“Como si fuera poco, el andén del canal San Francisco se hundió y hoy hay un hueco gigantesco que cuando llueve, toda esa humedad se nos viene para el edificio e inunda los garajes y los depósitos”,  reveló Linda Rocío Pareja, administradora de la agrupación.
Al recorrer el sector de Salitre Oriental encontramos árboles muertos, caídos, otros que amenazan con caerse, y algunos aunque están firmes han succionado la humedad del terreno generando profundos hundimientos en las vías. Según los expertos, esta situación se presenta porque los árboles, dependiendo de su tamaño y peso, necesitan chupar a través de sus raíces grandes cantidades de agua subterránea, cosa que afecta al suelo donde habita.
Según los residentes del conjunto, los árboles, entre los que se encuentran palmas, abutilones, eucaliptos, cauchos y sietecueros, llevan muchos años en el lugar, lo que les ha permitido crecer desmedidamente. Mientras que hay otros espacios donde se requiere la plantación de nuevos árboles para armonizar el espacio público y contribuir con el medio ambiente.

Al recorrer el sector de Salitre Oriental encontramos árboles muertos, caídos, otros que amenazan con caerse, y algunos aunque están firmes han succionado la humedad del terreno generando profundos hundimientos en las vías.
Pero todo depende de lo que las autoridades distritales definan. Es así como la comunidad reclama en una sola voz la presencia de la Secretaría Distrital de Ambiente -SDA, para definir el tratamiento que se le debe dar a estos árboles y ordenar al Jardín Botánico la ejecución de dichas  decisiones.
La SDA realizó una visita técnica al sector de Salitre Oriental, en junio de 2017, donde ordenó la tala de dos eucaliptos en la calle 23B, por presentar “altura excesiva y deficiente estado físico” y en compensación ordenó plantar cinco árboles en el sector, según el concepto técnico N° SSFFS-05886. Pero la intervención requerida va más allá y reclama la reparación de las vías, que se han convertido en una verdadera pesadilla para los conductores, ya que el desnivel ha inutilizado buena parte de algunos carriles de las principales calzadas.
Según el decreto 531 de 2010, Por el cual se reglamentó la silvicultura urbana, zonas verdes y la jardinería en Bogotá, la solución a situaciones de este tipo debe obedecer a unos lineamientos de la Secretaría Distrital de Ambiente, cuyos funcionarios están llamados a revisar el estado de los árboles y autorizar al Jardín Botánico el procedimiento pertinente, basados en el Manual de Silvicultura Urbana, que define los lineamientos con especificaciones técnicas sobre qué tipo de árbol se debe plantar según las características del suelo en cada zona de la ciudad.
Entre tanto, el Jardín Botánico prioriza las talas de emergencia que representan un riesgo real, luego, atiende las situaciones que no representan un peligro inminente para la ciudadanía.

Nota: No se pierda en la próxima edición, el informe completo sobre la visita realizada por el Jardín Botánico José Celestino Mutis y el plan de siembra que se realizará en nuestras zonas verdes.
“El Jardín Botánico, o la entidad encargada, debería hacer un estudio en el sector, puesto que son las raíces de los árboles las que han generado tales daños en la vía, a tal punto que parece un tobogán. Además, los hundimientos pueden generar accidentes”, expresó una de las residentes del sector.

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